FELIPE COSCOLLA PLANA


Nació en Graus, aunque siendo niño emigró con su familia a Barcelona, ciudad en la que de manera autodidacta - más por estrecheces económicas que por su propia voluntad- se formó como escultor. Vivió por un tiempo en Chile para volver después a la capital catalana donde se instaló definitivamente. Realizó magníficas esculturas tanto de tema civil como religioso. Le dieron merecida fama sus excelentes pasos procesionales como los de Huesca y Barbastro (destruidos éstos en la guerra civil). Actualmente un periférico y tranquilo barrio grausino lleva su nombre como recuerdo a este insigne hijo de la villa.



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