
Poco sabemos del periodo visigodo, aunque pudiera haber tenido una considerable influencia en algunos aspectos de la organización social y en la presencia en la zona de primitivos eremitas cristianos. Sabemos, sin embargo, que la población fue una importante plaza fuerte musulmana, en el límite norte de la Barbitania con capital en Barbastro. Dada su condición fronteriza, Graus desempeñó una importante función defensiva, que se tradujo en su fortificación con la construcción de una muralla y de un importante castillo árabe, del que quedan escasos restos junto al Sagrado Cora-zón en lo alto de la Peña del Morral. Es posible que en esta época contara ya la po-blación con alguna presencia judía. Durante bastante tiempo, en torno al año mil, se situó a pocos kilómetros al norte de Graus la frontera entre los musulmanes y los grupos de cristianos refugiados y protegidos por las montañas próximas. Desde Graus saldrían, o por allí pasarían probablemente, algunas de las razzias o expedicio-nes de castigo - las más demoledoras fueron las capitaneadas por al-Tawil ,en el si-glo X, y Abd-al-Malik, en los inicios del XI - que tenían como objetivo impedir la or-ganización de esos pequeños grupos de cristianos. Sin embargo, cuando éstos lo-gran superar las dificultades ponen de inmediato sus ojos en las tierras del sur y en Graus como primera presa importante codiciada y puerta a las amplias planicies del Somontano. En su intento de conquista de la villa, en 1063, muere el rey aragonés Ramiro I, en el Campo de Zapata, a los pies de la muralla grausina. Según una cró-nica árabe, el rey resultó alcanzado por la lanza del moro Sadaba, quien, infiltrado entre los cristianos, cuyas costumbres y ha-bla conocía a la perfección, insertó su arma en un ojo del monarca por el único resquicio que su armadura dejaba al descubier-to. Lo cierto es que los musulmanes, sabedores de su importancia, defendieron con ahínco la plaza, para lo cual contaron con la ayuda de tropas castellanas entre las que al parecer figuraba un jovencísimo Cid Campeador.